Preparando el XVII Capítulo General

Dentro de unas semanas estaremos viviremos la primera parte del XVII Capítulo General, acontecimiento congregacional que se nos ofrece como oportunidad para llevar a cabo un ejercicio de discernimiento institucional para buscar la voluntad de Dios en nuestra Congregación.

Hay cuestiones internas y externas a nuestra Congregación que nos afectan y nos mueven a preguntarnos sobre cuáles son los odres adecuados que podrían favorecer el caminar congregacional en este momento tan complejo para nuestra Vida Religiosa como Misioneros del Espíritu Santo. Por ello, podemos decir que el Capítulo es una invitación del Espíritu para reconocernos en este momento con humildad y preguntarnos, desde una actitud de apertura a la voluntad de Dios, qué necesitamos y qué queremos vivir, para que con la ayuda de Dios, continuemos con nuevo ardor nuestra misión en medio de esta realidad actual. Es por ello que, en este proceso de cuestionamiento y discernimiento institucional, ojalá todos estemos afectiva y efectivamente implicados, como seguramente lo está el Espíritu Santo.

Creemos que todos, capitulares y no capitulares, debemos tener tiempo para contemplar, profundizar y preguntarnos ¿cómo podemos afrontar la vida y misión en este tiempo incierto y confuso? ¿cómo enfrentar mejor nuestras situaciones de vulnerabilidad como lo es el decrecimiento, el envejecimiento, las situaciones problemáticas de hermanos, los contextos cada vez más secularizados…? ¿cómo potenciar la riqueza de nuestro carisma y talentos congregacionales? No buscando responder desde la lógica del mantenimiento, sino escuchando el horizonte de sentido que consuela y activa nuestra imaginación apostólica a ejemplo de Nuestros Padres.

Todo esto sabemos que nos puede llevar a tomar no pocas decisiones corporativas de gran calado. Por ello, las decisiones que se tomen y opten, se tienen que dialogar y discernir, buscando ocasiones propias para involucrarnos todos en la escucha profunda por donde nos conduce el Espíritu.

Concluyendo, solo recordamos lo que nos dice Nuestro Padre en su carta Pour Construire y que nos mueve a ponernos en camino en este tiempo capitular:

Para construir

Fuente: Cor Unum noviembre 2020. El Capítulo General como ejercicio de discernimiento institucional.

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